Mensajes de cumpleaños para religiosas

Tienes una gran fe
y un enorme corazón,
eres una gran persona
y has nacido en un día como hoy.
¡Feliz cumpleaños!

—

La fe mueve montañas
y tú dulcificas mi alma
con tu gran honestidad
y tu forma de pensar.
¡Eres grande en tu forma de actuar!

—

Tu valor como persona
incalculable es
pues tu corazón humano
más grande no puede ser.

—

Estoy feliz en este día
de ofrecerte mi alegría
porque es un día único
a la par que especial,
pues alguien tan grandiosa como tú
ha nacido en este hogar.

—

Mi casa es tu casa,
mis oídos tu consuelo,
mis palabras tu apoyo
y mis brazos protección,
larga vida a ti, amor.

—

Que el Señor bendiga ese gran corazón tuyo
que todo da y nada pide,
que todo sufre y todo vive.
La vida vives plenamente,
no dejes nunca de hacerlo.

—

En este maravilloso día
te ofrezco mis bendiciones más queridas,
pues bien te las mereces
por tu fe y por toda tu dicha.

—

Que el Señor siga siendo tu luz
en los días oscuros y claros,
nunca te apartes de ella
porque será la que te indique…
los caminos a seguir.

—

Contigo Dios siempre estará
porque eres buena cristiana
y así escucha siempre tus plegarias.
¡No lo dudes!
Su consuelo siempre tendrás
al igual que yo siempre te voy a amar.

—

Adoremos juntas al Creador,
tú y yo y nuestra devoción.
Oremos en paz
para que el cielo escuche nuestros rezos,
oremos sin tregua para los demás.

—

Tienes algo maravilloso
que pocos saben apreciarlo,
salud no te falta
y dinero no necesitas más que el que ganas.
No vives con lujos porque eres buena cristiana.

—

Pensamientos como los tuyos
todo el mundo quisiera,
pues son puros
tanto por dentro como por fuera.
Te amo amiga mía,
como amo a la vida.

—

Recuerda que en este día mágico
ha nacido una estrella con tu nombre,
¡sí, eras tú!
El destino ya te tenía reservada.

—

Siente la vida,
siente las lágrimas,
pues todo en este mundo pasa
pero que tu corazón nunca envejezca
y que siempre luche por su alma.

—

Espero que la abundancia reine en tu hogar,
para poder tener una parte tú
y para poder ofrecer la otra a los demás.
Tu alma generosa y humana
es del todo gloriosa.

—

Por último…
solo muchos besos quiero enviarte,
a ti mi querida amiga.
No olvides que aquí me tienes
y que muchos sueños cumplidos quiero desearte.
¡Feliz cumpleaños fiel amiga!